domingo, 27 de abril de 2014

Taller de Crítica literaria Mayo 2014


Jane Austen escritora inglesa nace en la Rectoría de Steven ton, en Hampshire el 16 de diciembre de 1775, y muere en el College Street Winchester, el 18  de julio de 1817.

De entre su obra literaria la novela Orgullo y prejuicio, me ha acercado a la Inglaterra de principios del siglo 19 y he podido comprobar la máxima tan conocida entre los lugareños de esa época (Las mujeres que no son ricas, tienen que casarse bien) entendiendo esto como unirse en matrimonio con un hombre rico, cualquier individuo con unos ingresos constantes y holgados, puede ser un candidato aceptable, es secundario si el aspirante no es bien parecido, ni inteligente o más aburrido que una sopa.

En un mercado de éste calibre, la mercancía son las mujeres solteras sin rentas, y esto lo entendía muy bien la señora Bennet, madre de cinco hijas faltas de fortuna, y a quienes estaba dispuesta a “colocar” sea como fuese, no le haría remilgos ni al primo más insufrible de la comarca, la pobre señora, tiene la cabeza de  un chorlito, todo aquello que no le encaje en estas maniobras o en su forma de manejar la vida, le produce una gran incomodidad, traducida ésta, en una imaginaria enfermedad nerviosa con ataques psicóticos incluidos; no hay peor ciego que el que no quiere ver, y nuestra señora Benet ante el menor contratiempo se metía en la cama pasando al señor Bennet (gracias a Dios) toda la responsabilidad.

Jane Austen en su obra, trata de arquetipos universales que se asientan en los valores y en la conducta moral de los seres humanos siempre en lucha entre la verdad y la falsedad, es un combate silencioso e irónico, donde quedan reflejadas las diferencias que existen entre la apariencia de las cosas, y los medios a través de los cuales se puede percibir la verdadera realidad.

Orgullo y prejuicio tiene las características de ser una obra nunca ajena al gusto de cualquier moda, una obra inmortal escrita en inglés por la primera de las grandes mujeres escritoras, lo que hace de su autora un tanto revolucionaria. Una obra que nos entretiene con un suspenso en el argumento, construido de manera perfecta a través de un dialogo ágil y brillante, que ataca los vicios sociales más clásicos, tales como el egoísmo, la arrogancia, la avaricia, el materialismo, la hipocresía, el esnobismo etc.

Jane Austen relaciona sus novelas en general con la educación, ésta y las imprudencias de sus heroínas se vislumbran con sus virtudes y defectos en sus obras.

Su forma platónica de entender la educación, hace que el alma de sus personajes salga de la mera apariencia, a ser lo que son en realidad; dar a conocer a sus personajes toma una gran importancia, Austen piensa que libertad y educación van juntos, y que  la libertad es el control de nuestras pasiones y de nuestros impulsos egoístas, al mismo tiempo que clarifica nuestra visión de las cosas, Austen desea romper el contexto que nos rodea y ganar libertad humana adquiriendo educación y conocimiento; por ello estudia el interior de sus personajes y los dramatiza, descubriendo que es el Amor lo que hace a los hombres Libres.

Escribe sobre la familia y su mundo, el hogar los padres y los hijos, las relaciones entre personas, es decir lo que Unamuno llamó La Intrahistoria, un material de trabajo que llena con serias preocupaciones morales, y estudios de la naturaleza humana.

En Orgullo y prejuicio nos muestra un ritual social basado en fiestas, bailes, cenas y visitas, que ayuda a conocer el contexto de la obra.
La sociedad la presenta como una serie de comunidades rurales, gobernadas de forma paternalista desde la mansión principal, y por un miembro de la aristocracia, que debe su autoridad al dominio sobre la tierra.

Cada comunidad incluye un mundo de clases que, normalmente parecen independientes pero éstas deben relacionarse y entrecruzar actividades, juegos, viajes comunes, días de caza etc. Esto les permite conocer las necesidades de los otros, son relaciones verticales desde lo más alto a lo más bajo de la sociedad, y horizontales entre miembros de la misma clase social; tal entramado produce un sistema de costumbres que apoyan la convivencia, y que da lugar a una relación o situación  en sociedad a otra u otras, de tal manera que podría decirse que es un ritual de iniciación designado para comprobar el valor de una persona, y diríamos aprobar el examen.

Concretamente en Orgullo y prejuicio se da una estructura tripartita, en cada una de las tres estructuras hay un ritual social diferente, que crea una aproximación y un rechazo entre Darcy y Elizabeth; después Elizabeth va hacia dos mundos distintos como son Roasings y el de Pembenley, y en tercer lugar aparece el matrimonio (Wickham y Lidia, Jane y Blingley, y Darcy con Elizabeth) en esta última relación se ha pasado por la aproximación, el rechazo y la unión, en una simbología ritual que une la forma con la visión del mundo.

Jane Austen utiliza un estilo de palabras adecuadas en sitios idóneos, con una ironía fina, rechazando la elaboración innecesaria de la oración retórica; en Orgullo y prejuicio su estilo es más bien teatral y epigramático, asemejándose al espíritu de la comedia, en cualquier situación nunca deja de escoger palabras sin escollos que eliminar, domina el diálogo con una gran intuición que le lleva a rechazar el  manierismo que se produce en la conversación, y a recoger de manera viva, la forma y comportamiento de la gente cuando se encuentra en compañía, impulsándoles caracteres para que éstos, no permanezcan estáticos a través de un lenguaje con el que nos hablan con una clara armonía creativa.

Dialogo y narración se intercalan una y otra vez, en un estilo lleno de relaciones entre los personajes y sus circunstancias; Utiliza la yuxtaposición irónica, lo burlesco y la complejidad ordenada en los caracteres, la conexión entre continuidad y variación de los diálogos , semejantes a una obra de teatro que hace al lector acercarse a los personajes desde una cierta perspectiva, utilizando una prosa madura con un novedoso léxico.

Nos describe unas formas de tratamiento más formales que las de hoy en día, los esposos se tratan entre sí como señor y señora, los niños a los padres como Sir o Madam y los hermanos, primos etc. por el grado de parentesco.

A sus personajes les concede un estudio de las categorías de la razón, como el juicio la sensibilidad, en sentido común etc. Una confirmación   irónica de la relevancia social, concepciones heroicas fantásticas o románticas de la vida.

Orgullo y prejuicio nos revela una cultura cuyas instituciones están basadas en intereses materialistas que determinan el comportamiento individual familiar y social.

Una combinación de sátira poética y novela sentimental, ingenio e ironía se dan la mano en toda la obra, detrás de todo ello, se vislumbra el verdadero valor del dinero, que subordina la dignidad de la persona y el amor.

Y su falso valor al dramatizar su máxima importancia en las vidas de Ladi Catherine, la señorita Bennet  y Charlotte lucas.

Estructura = En tres actos

Ritual =  Se centra en los lugares donde la acción se resuelve en un espacio y tiempo concreto en la razón y estudio social de los protagonistas, sus relaciones y un propósito el MATRIMONIO como un ritual necesario en la sociedad.

El narrador emplea tonos satíricos

Consta de 61 capítulos

Elizabeth representa el Prejuicio
Darcy  representa el Orgullo
Wickman un villano

El Prejuicio es una opinión sin juicio, o un examen que implica una hostilidad de aspecto negativo enemigo de la lucidez

El Orgullo es una pasión que  mantiene en la obscuridad y  gobierna al que lo practica alejándolo de toda posibilidad de clarividencia .

Orgullo y prejuicio se encuentra entre las coordenadas del siglo 18 y el 19, obra profundamente naturalista, desde un enfoque racionalista que moraliza.


Carmen Andrés 

martes, 18 de marzo de 2014

Madame Bovary - Gustave Flaubert (1857)


Madame Bovary - Gustave Flaubert 1857

Conocí a Madame Bovary en mi juventud, a raíz de su publicación en España, desconociendo que tanto el editor como el traductor habían sido sancionados por pornográficos; y aunque la devoré la historia con placer,  no me sedujo, dada la vida licenciosa de la protagonista, y la moral estricta que yo proclamaba en aquellos años.

Y eso que teníamos muchas cosas en común: ambas éramos lectoras compulsivas y transgresoras de la norma. Yo misma  la estaba leyendo consciente de que se trataba de una novela incluida en el Índice, lo que la convertía en un aliciente morboso.

Seguramente, dados mi parámetros morales  de los años 60, yo hubiera participado en el jurado que atacó a Fleubert en el siglo XIX por inmoral.  Hoy he perdonado a la adúltera. Qué palabra tan fuerte: ¡adúltera!

Emma no es más que una mujer tan simple como apasionada, capaz de fabricarse una idea del amor absoluto y recíproco, en un mundo que solamente existía en su imaginación. Una protagonista romántica, con la cabeza llena de fantasías, que flota dentro de una novela escrita  con visión naturalista y momentos de realismo antológicos.

Parece que Flaubert nunca llegó a pronuncial la frase que se le atribuye: “Madame Bovary soy yo” , pero el drama de la Bovary es el drama del autor, a caballo entre dos corrientes literarias: el romanticismo en declive y el realismo  pragmático  y crítico con la situación social, que tan crudamente describe con toda minuciosidad en su novela.

El genio de Gustave Flaubert (Ruán 1821-1880), que escribió esta obra maestra basada en un hecho real, es capaz de convertir una historia de adulterio convencional, no solamente  en un profundo análisis de la humanidad  sino en un ejercicio minucioso de literatura exquisita, cuidando el más mínimo detalle de cada página, lo que le llevó cinco años de apasionamiento creativo.

Han pasado mucho tiempo desde que la sociedad puritana se escandalizara por la entrega incondicional de Emma a otros hombres en los que quería encontrar la emoción que no le proporcionaba su esposo. Necesitaba la aventura secreta y traicionera para darle chispa a su infidelidad. Ahí estaba la gracia del vicio que ella consideraba propio de grandes damas aristócratas.

Y no le fue dificil: ¿A qué Rodolphe, vividor si los hay, no se le exalta el ego para colocarse en trance cuando la chica más fina del lugar, vestida a la moda palaciega, le dice que su marido no la satisface y que él solamente puede saciar su ansia? Lo mismo le ocurrirá a León, que tampoco se puede resistir al juego erótico que Emma requiere.

Pero la apasionada, que no consiguió convertir en amor su relación conyugal, terminaba por convertir en conyugales sus relaciones furtivas, y sus idealizados  amantes reaccionaban ante su entrega con la misma vulgaridad con que lo hubiera hecho el mediocre  médico que tenía por esposo.

Es tanto el deseo de amar y ser amada, que esta infelicidad, generada por su propio inconformismo y la ceguera ante la realidad, que esta situación ha dado lugar a una enfermedad sicológica conocida como bovarismo.

Pero madame Bovary no muere por amor, como Ana Karenina, por ejemplo: muere por miedo a enfrentarse a la cruda penuria  en que ha convertido sus delirios.

Este plus de estupidez, que tanto preocupaba al autor, al dolerle que la nación que había enseñado al mundo el lema de “Libertad, igualdad, fraternidad”, podía convertirse en la más superficial y egoísta, coloca a la señora Bovary en una clamorosa actualidad: su necesidad de vivir por encima de sus posibilidades y su inconsciencia ante la evidencia de su situación social por mor de lecturas frívolas, que constituían los programas del corazón de la época.

Emma no es una lectora intelectual, con ánimo de aprender y superarse, sino el prototipo de mujer insegura, devoradora de folletines por entregas, gastadora en exceso para suplir sus carencias pueblerinas comprando las novedades al uso, capaz de endeudarse y perder toda su fortuna hasta llegar al embargo y a la desesperación.
Parece que el consumismo estaba comenzando a proliferar y Flaubert da un toque de atención ante este problema naciente en la pequeña burguesía de provincias, y que estamos comprobando en nuestras propias carnes hasta dónde ha llegado en el siglo XXI.

Escrita la novela por un narrador omnisciente- excepto el primer capítulo, cuando Charles ingresa en el colegio, que aparece en primera persona-, está salpicada de multitud de personajes secundarios, encajados como en un puzle perfecto, en una visión panorámica  de la sociedad local, entre los que destacan  el farmacéutico Homais, ansioso de ascender a la clase política; aunque ninguno tan patético como el comerciante usurero Lhereux que es capaz de enseñarle con una mano el pagaré firmado, que está a punto de vencer, mientras le muestra, con la otra,  una tela nueva, para que Emma compre y siga atrapada más y más en sus redes especulativas.

Flaubert, satirizó en esta novela a muchos estamentos sociales a través de sus representados, como el  trepador farmacéutico, los médicos prepotentes -los  doctores Canivet y Larivière-, y el abate Bournisien, que organiza el sepelio con toda la parafernalia pero que no ayudó  a Emma cuando ella se lo estaba suplicando.

El escritor, que pasaba por racionalista desapasionado, que despreciaba la trivialización social de la vida que había ahogado el romanticismo para caer en brazos del capitalismo, ama a su protagonista a pesar de sus miserias. Hay mucha ternura en la dramática muerte de Emma, tanto en sus sufrimientos físicos y morales como en los de Charles Bovary, que no ha tenido capacidad para ver la realidad; con esa esposa coquetuela y frívola, que alegraba su vulgar mundo profesional cambiando las cortinas de vez en cuando y en cuya alma no necesita entrar porque él ya es feliz, y eso le basta.

Pese a que la obra “Madame Bovary” es representativa de la estupidez reinante en la segunda mitad del siglo XIX, Flaubert, que amaba “la belleza por la belleza” es incapaz de condenar a su heroína. Ni siquiera la juzga. Deja que lo haga el lector, que tiene que debatirse entre esta fusión de realismo y romanticismo.

 PJ Blanco Rubio Bilbao, 18-3-2014

El extranjero - Albert Camus


El extranjero - Albert Camus

Nació en 1913, en vísperas de la gran guerra, en Mondovi, Argelia, en el seno de una familia pobre de colonos franceses. Su padre fue movilizado por el ejército francés y fue herido de muerte durante la batalla del Marne cuando Camus apenas contaba un año. La familia sin medios para subsistir, se trasladó entonces a la casa de la abuela materna en Argel. Allí, gracias a una beca, Camus inicio los estudios universitarios en 1932.

Durante sus años de estudiante, conoció a una joven actriz llamada Simone Hie, con quien se casó en 1934. Ingreso en el partido comunista y escribió su primera pieza “La revolución de Asturias” drama antifascista donde aparecía ya el espíritu comprometido de Camus.

Filosofía del Absurdo

Una de las principales ideas filosóficas de Camus es la del Absurdo. Según este pensador francés la existencia humana no tiene sentido, por lo que buscarlo, es algo inútil. El que la existencia humana sea absurda, significa que es igual lo que hagamos o elijamos, pues de todas las formas, seguiremos siendo indiferentes para el mundo. Esta falta de sentido de la existencia humana, encuentra su explicación en el hecho de que Dios no existe, por lo que se carece de un punto de referencia. De ahí, que el ser humano tenga como imperativo construir su moral y configurarse así mismo. En esta búsqueda humana todo lo que se encuentre será siempre de carácter provisional, porque la ausencia de principios absolutos universales nos niega tener una guía o certeza.

Lo anteriormente expuesto, casa con la idea de la filosofía existencialista y que, expresa bien Sartre cuando se refiere a la libertad. Según él, estamos condenados a ser libres, pues nuestra condena es elegir constantemente, y precisamente en nuestra elección vamos configurando nuestra moral, y lo que queremos ser como seres humanos.

A la idea de Sartre, Camus agrega que, hagamos lo que hagamos, nuestra existencia y realidad siempre carecerán de sentido, seguirán siendo absurdas. Ahora bien, el hecho de que seamos seres absurdos, no implica la idea de pesimismo o renuncia. No obstante Camus, nunca predicó el desprecio a la vida. Camus, más bien afirma que a pesar de ese carácter absurdo de la existencia, o gracias a él, la vida adquiere un valor inestimable y digna de vivirla. Debemos vivir cada instante, cada minuto de nuestra existencia, con la pasión del héroe que, a pesar de ser consciente de que su tarea es inútil, la realiza con dignidad y sin desmayo.

Este argumento lo desarrolla Camus en su novela “El mito de Sisifo”, este héroe de la mitología griega, ha sido condenado por los Dioses a realizar eternamente una tarea que no tiene un fin determinado, ni una utilidad concreta, no obstante, Sisifo no rechaza su castigo, más bien lo asume.

Todos somos, a nuestra manera como Sisifo, aunque seamos conscientes de ello; llevamos una existencia absurda carente de sentido, mientras unos lo aceptan con plena lucidez y dignidad, otros lo hacen con desesperación y amargura. El  imperativo moral debería ser vivir la vida con toda la pasión que seamos capaces. Camus rechaza cualquier acción que pretenda evadir la realidad, más bien nos propone que aceptemos ese destino con la lucidez heroica de Sisifo.

Aunque Camus negó varias veces pertenecer al movimiento existencialista, es clara la influencia de éste en su pensamiento. Dicho movimiento filosófico tuvo su momento de gloria en el siglo pasado, aunque en algunos círculos intelectuales se ha desdeñado, sigue siendo importante hoy para revelarnos la precariedad de la naturaleza humana. Muchas de sus afirmaciones siguen siendo válidas sobre todo en el momento histórico en el que nos encontramos. Nuestra sociedad esta marcada por crisis de toda índole. Los seres humanos en todo el mundo son presa de la soledad y desesperación. 

La crisis que se vive en sociedades donde los seres humanos han perdido la fe en otros seres humanos, ha originado que grandes masas de ciudadanos se hayan entregado a movimientos enajenantes, con lo que buscan evadirse de la realidad.

Como resumen:

El hombre puede hacer frente al absurdo de la existencia.
1º La mente toma conciencia de lo absurdo de su existencia. Ya que en un mundo privado de ilusiones el hombre se siente extranjero.
2º El hombre acepta su lugar en el mundo, se siente incapaz de luchar contra las estructuras que emanan del poder.
3º Tras aceptar el “absurdo” puede suicidarse filosóficamente, o también, puede apostar por la vida absurda, o sea, puede optar entre la rebelión o la renuncia.
En la rebeldía puede encontrar un proyecto de vida, aunque resulte estéril.

La premisa fundamental de la filosofía de Camus, es que el mundo supera al hombre (El hombre ha sido arrojado al mundo – Sartre)
El libro, que tal vez soporta mejor todo lo anteriormente dicho es el “Mito de Sisifo”, Camus expresa una inquietud existencial que él denomina “absurdo”.
En Sisifo se muestra como metáfora el esfuerzo inútil del hombre. Sisifo es el arquetipo del hombre absurdo ya que no tiene esperanzas.

El argumento del Extranjero

La obra transcurre en Argelia, a mediados del siglo XX, y narra la historia de Mersault -un hombre en apariencia común y corriente- desde que recibe la noticia de la muerte de su madre, hasta que es conducido al cadalso, condenado por asesinato.

Camus describe los sucesos cotidianos de Marsault, incluyendo sus contactos con su amigo Raymond, su novia María y su jefe, al igual que el suceso en el que asesina a un hombre y el proceso judicial que terminada con la condena del protagonista; para ello utiliza un lenguaje sencillo e incluso parco. Son apenas 124 páginas.

¿Qué es lo que hace entonces a El extranjero una obra trascendente? La actitud y sentimientos de Mersault, quien manifiesta su total indiferencia frente a la muerte de un ser querido, las vicisitudes de su amigo, el afecto de su novia o, lo más sorprendente, el resultado de su enjuiciamiento.

A Mersault le da igual que lo amen o no, que lo condenen o ejecuten o lo absuelvan. No cree en Dios ni en la vida después de la muerte, como tampoco parece creer en una justificación para la existencia misma. Sólo al final de la obra, después de discutir con el capellán que trata de convencerlo de que se arrepienta y se reconcilie con Dios y el mundo, cuando las sirenas anunciaban la proximidad de su ejecución, siente por primera vez la necesidad de sentirse al menos odiado por sus semejantes.

Es este carácter (¿inhumano?) de Mersault lo que le merece la condena, más incluso que el asesinato. Opino que Mersault es enviado al cadalso no por lo que hizo, sino por lo que no sintió al hacerlo y por lo que no sufrió después de ello.


Miguel Angel Zalbide


miércoles, 26 de febrero de 2014

LA METAMORFOSIS (Franz Kafka)


Crítica  literaria de Miguel Ángel Zalbide


Kafka introduce muchas metáforas que esconden ideas y que desea comunicarnos en sus novelas.

Fue un producto de tres culturas:, la alemana, la Checa y la judía, lo que le  originó un sentimiento de marginación, que luego se reflejaría en sus relaciones sociales y en sus novelas, él se veía apartado de la sociedad la cual no podía aceptar que Kafka tuviese una personalidad tan diferente al uso.

La marginación – insectización, le marcó su vida y sus obras, esto se vio sobre todo en la metamorfosis. Otro asunto que le marco profundamente fue la relación que tuvo con su padre, (léase carta al padre) donde se manifiesta con toda su crudeza una relación difícil y tensa, ya que el padre aspiraba de Kafka una trayectoria profesional más brillante, así como el hijo sufría un complejo de culpa por no cubrir sus expectativas.

Como autor fue el creador del mundo kafkiano, (irrealista y de personajes fantásticos); las metáforas de Kafka esconden ideas que quieren hacernos reflexionar sobre la problemática que envolvía la sociedad que le tocó vivir.

Kafka vive la época en que, el capitalismo se está imponiendo y como consecuencia, se está creando una nueva sociedad más egoísta e individualista en detrimento del bien común, creando grandes núcleos de marginación.

Comentario del libro

En la Metamorfosis Kafka toca los temas de la marginación, la soledad y el individualismo; y es una crítica ácida a la sociedad.

En el mundo kafkiano los personajes operan dentro de un mundo realista, no obstante, el autor incorpora un hecho inexplicable, la metamorfosis de Gregori Samsa en insecto.

Esta metáfora la utiliza Kafka para criticar un funcionamiento social y familiar.
Kafka fue clarividente y supo dibujar un escenario homologable al actual, donde millones de seres humanos están convertidos en meros eslabones de un sistema socialmente patológico.

Personajes:

                   Gregorio Samsa
                   Grete, su hermana
                   Su Padre y su madre
                   El Intendente

En la novela se pone de manifiesto un antagonismo entre Samsa y el resto de la familia, puesto que cuando Gregorio dejo de serles útil se desentienden de él, lo marginan, creándole sentimiento de soledad, complejo de culpa por no poder ayudar económicamente a su familia, este cúmulo de situaciones le conducen a su muerte.

Al principio de la obra la familia afectivamente es normal reaccionando con pena y sorpresa ante la metamorfosis del hijo.

Samsa  era el único que mantenía a la familia, dependiendo de él su estabilidad económica, pero en el momento que dejó de ser así, su familia lo va marginando paulatinamente, hasta la hermana que en un principio lo cuidaba exclusivamente se desentiende de él.

En la novela queda patente unas relaciones controladoras y esclavistas del trabajo, ya que el intendente viene a su casa a cuestionarle y recriminarle por su primera falta al trabajo. 

 Comentario literario

El narrador es omnisciente y en tercera persona, altera su punto de vista con el de Gregorio, ya que es capaz de conocer los pensamientos de todos los personajes, esto le permite ver lo que sucede en la casa de los Samsa, pero también deja intervenir a Gregorio que hace sus monólogos sobre su nueva situación morfológica y expresa sus pensamientos sobre su entorno.
También tenemos el espacio físico de Samsa  que es su casa y más concretamente su habitación.
El espacio psicológico de Samsa es una prisión, para los demás es una crisis familiar.
El tiempo pasa muy lento, eso hace que la soledad sea insoportable para Samsa

Estructura

  • Introducción: Se trasforma en un bicho al principio
  • Trama: Los personajes se van adaptando a la situación de la historia.
  • Desenlace: La muerte de Samsa y la vuelta a la normalidad de la familia

En definitiva Kafka critica el individualismo de las sociedades capitalistas, las relaciones familiares hipócritas y la deshumanización.


Miguel Ángel Zalbide



Crítica  literaria de María del Carmen Andrés


Mi interpretación psicológica de la Metamorfosis de Kafka:

Tengo que posicionarme en la categoría de ilógico para ordenar con cierta coherencia las definiciones razonablemente absurdas que la obra de Kafka me interpela.
Así, asistiéndome con la fantasía novelada puedo admitir la causa formal del proceso de insectización,  e incluso añadir que a día de hoy se sienta muy latente.

En un mundo deshumanizado las cadenas laborales de mano de obra son similares a las formaciones activas e imparables de los hormigueros, ora labora sin parar de producir, la tiranía que impera  el sistema capitalista para lograr sus fines nos alecciona de tal forma que no hay tiempo para pensar.

Solo la ensoñación nos puede trasladar a la opción de bicho raro que puede desligarse así del ritmo esclavista, lo absurdo es totalmente razonable porque lo irracional es un sistema corrupto e intolerable cuando no antediluviano en cuanto al respeto a la persona, de tal forma que podemos catalogar plausible la teoría Kafkiana “ante un mundo desnaturalizado el ser humano se enajena de él”

La simbiosis entre sueño y realidad, ficción o historia personal es una de sus características, la lógica se convierte en figurativa, casualidades  absurdas pero, perfectamente precisas.
La degradación de los seres humanos desprovistos de libertad decisoria, sujetos a la tiranía de un sistema opresor, una educación que comprime y no deja resquicio a la voluntad del individuo animaliza, construyendo  su proceso evolutivo dentro de parámetros restringidos y delimitadores del pensamiento.

Gregor Samsa en su metamorfosis, realiza una concreción material a un extracto animalizado debido a la subvaloración que su entorno le aplica.

Sintiéndose vulgar, e insignificante, prefiere una soledad digna que una compañía humillante, su vida discurre por un territorio hostil que le empuja a una mutación liberadora, al margen de la estructura socioeconómica dominante omnipresente.

María del Carmen Andrés